PRESS & NOTES

2008 - Pedro Vélez., "ABSURDO en La 15" (view in blog >), Box Score Blog, August / Iñaki Esivaliz, EFE Agency., "Colectivo de artistas boricuas "Absurdo" destaca rarezas del ELA" (view online >), Primera Hora. Friday, 15 of Augus / Tatiana Pérez., El absurdo que nos une" (view online >), El Nuevo Día, Cultura Magazine, p.86 / Carlos Antonio Otero., "Las nuevas tecnologías: actual ruptura en el arte" (view PDF >), El Vocero, Escenario Magazine, p. 46 and 47, Thursday, August 7 / Joel Weinstein., “Fair is Fair, Part Second”, RotundWorld.com., Reviews of parallel events at Circa Fair 08 Part 2 (http://rworld.thenextfewhours.com/Page2.html)
2007 - Adriana Herrera., “Las sorpresas de la MNA de Puerto Rico”, p.155, ArtNexus, No. 64 Volúmen 6, Año2007.
1996 - Manuel Álvarez Lezama., “The hidden world of abstract artists”,. The San Juan Star, junio 9.
1993 - Doreen M. Colón Camacho., “Valiosa la muestra del Segundo Certamen Nacional:, El Nuevo Día, jueves 29 de julio.
1993 - Mario Alegre Barrios., “Seleccionados quienes exhibirán en el MAC”, El Nuevo Día, sábado 3 de julio1991 - Ernesto Ruíz de la Mata., “Artist in the bud”, The San Juan Star, domingo 23 de junio.
1992 - Ernesto Ruiz de la Mata., “Olmo finds other worlds with unusual technique”, The San Juan Star, Sunday Magazine, p.11, noviembre 8.
1991 - Valentín González-Bohórquez., “De principio a F.I.N.”, “Artes Plásticas” Magazine, Tomo I.
1990 - Ernesto Ruiz del la Mata., “F.I.N. EN LA M.S.A.”, El Mundo (PR), domingo 8 de abril.

La primavera de Olmo
jueves, 26 de abril de 2007
Isabel Santos / Para Primera Hora

Carmen Olmo llevaba cerca de diez años sin producir arte. Había dejado a un lado su carrera artística para dedicarse al diseño gráfico en publicaciones de Internet, como El cuarto del Quenepón (dirigida por María de Mater O'Neill) y otros trabajos con los que poder sustentarse. Poco a poco, hace como dos años comenzó a pintar de nuevo y a crear arte digital. Sometió sus trabajos a diferentes ferias internacionales y locales. La mayoría de las veces por Internet, por supuesto.
Así creó Chicas para cortar -como parte de una serie digital-, una obra que aun después de casi una década de retiro, le abrió las puertas del mundo artístico nuevamente. El año pasado formó parte de la Muestra Nacional de Arte 2005-2006, auspiciada por el ICP, que fue muy bien recibida por la fundación Astraea, en Nueva York.

Competencia internacional
Hoy, esta obra ha sido seleccionada entre otras 40, a nivel internacional, para ser expuesta, del 8 al 31 de marzo, en Los Angeles Center for Digital Art, una de las galerías pioneras en el arte digital localizada en el área artística de la ciudad de Los Ángeles. Esta galería hace convocatorias abiertas anualmente para obras realizadas con tecnología digital, ya sea totalmente o en parte. La obra de Olmo compitió con obras enviadas por artistas de diferentes culturas y estilos.
Luego de enviar su propuesta por e-mail, Olmo se enteró de que había sido seleccionada. Como su presencia física no es requerida porque su obra se imprime en Los Ángeles bajo sus direcciones, la artista no planeó un viaje a Los Ángeles. “Hubiera ido, la galería queda en un área bien buena”.

El estilo de su arte digital
Cuando miramos la obra nos damos cuenta de las implicaciones. Ella misma recalca lo explícito de los mensajes de sus obras. “Antes mi arte era más abstracto”, nos explica mientras muestra un polígono recostado sobre una pared formada de triángulos. Ahora juega más con los símbolos, los títulos, el doble sentido y el humor. Acepta ser más literal en el arte digital que en la pintura.

En la pintura, Olmo, que tiene una maestría en arte del Pratt Institute en Nueva York, tiende a jugar más con los materiales y las formas. Sobre todo utiliza mucho las letras, la tipografía gótica, que en un tiempo estuvo relacionada con los textos monásticos y más tarde fue tergiversada por algunas subculturas. A sus creaciones, les añade piezas metálicas y hasta cuero, utiliza el rosa y el negro y juega, nuevamente, con la correspondencia entre las obras y sus títulos.
En realidad, la artista acepta que la única ventaja que le ve al arte digital es la capacidad que le ofrece de manipular la imagen. “Si se justifica fotografiar y manipular una imagen para crear la pieza final, uso lo digital, si no, no”, aunque también usa su computadora para visualizar mejor los cambios de color y forma en las piezas, que sin verlo toma más tiempo.

Exploración de nuevas técnicas
A la par que su obra digital es reconocida en Los Ángeles, Olmo está explorando nuevas técnicas, como la encáustica, para crear su nueva serie. En su taller tiene todo un laboratorio para aplicar y teñir la cera sobre el canvas, técnica que aprendió en el Barbara Hellmann Studio en Nueva York, el año pasado. Su meta es crear una colección lo suficientemente sustanciosa de obras para escoger y hacer una exhibición más adelante. Nos asegura que no tiene prisa ninguna. Ya nos avisará.

Olmo nos cuenta que como le encanta jugar con el tabú, su inspiración se alimenta de todo lo que sucede en Puerto Rico. Hace más o menos dos años (casualmente cuando Olmo retomó el pincel), comenzaron a discutirse las reformas al Libro de la Familia del Código Civil. Discusiones que al día de hoy siguen causando revuelo e hiriendo sensibilidades de los diferentes grupos sociales en esta isla. La artista nos confiesa que cada vez que escucha alguna noticia sobre la controversia le da coraje, “pero después se me pasa, le encuentro el lado gracioso y busco cómo desarrollar otra pieza”.



Revista ArtNexus, No. 64 Volumen 6 Año 2007

Las sorpresas de la MNA de Puerto Rico
Intituto de Cultura Puertorriqueño, San Juan, Puerto Rico
Por: Andriana Herrera

La Muestra Nadonal de Arte, MNA 2005-2006, organizada por el Instituto de Cultura Puertorriqueño, es un observatorio de la dinámica entre lo global y lo local que influye en el clima de creación de esta isla caribeña, que tuvo un incomparable arte gráfico. Ahora busca renovar esa atmósfera de poderoso influjo.

En esta ocasión, la MNA es mas reducida que en 2006; presenta 127 artistas de distintas generaciones y lenguajes. Incluye a los viejos maestros: Rafael Tufiño, Domingo García y Rafael Rivera Rosa; a artistas ya intemacionalizados: Arnaldo Roche, Rosa Irigoyen, Tony Hambleton; y nuevos colectivos que ofrecen lo que no se ncuentra en las mecas de las grandes ferias internacionales: espacios de exploración y pensamiento ajenos al circuito comercial. En Área, Quintín Rivera Toro -creador de obras conceptuales que pervierten signos icónicos a modo de cnítica política- convoca diálogos sobre la creación contemporánea. Desto presenta una secuenda alusiva a lo efímero cotidiano -y a la desintegración de los presupuestos en arte- etiquetando como muestra de laboratorio polvo  recogido en serviletas. Carlos Reyes, creador del espado alternativo TagRoom, muestra el video de un performance de una pelea de boxeo contra sí mismo, que es también la alegoría del artista como el perdedor en medio del movimiento global del arte.

En el ensayo La Patria, Chaos Theory, and La Muestra Nadonal de Arte, Joel Weinstein explica la imposibilidad de organizar una exposición no caótica, pero la selección incluye fuertes propuestas estéticas: los cuadros abstractos que Melvin Martínez fabrica con la escarcha de los festejos populares; las máquinas con que Arnaldo Morales interpreta espacios vitales del ser humano; las instalaciones escultóricas sobre mesas, de Néstor Otero/Annex Burgos; la intervención de Jesús "Bubú" Negrón en la zona fronteriza de Chiapas; la pintura de Rigoberto Quintana, que traslada el universo del Bosco a ta historia boricua; los móviles de hierro girantes sobre un gran espejo, de Anaida Hernández; la obra Dos mil doscientos recuerdos al viento, de Yelyn Vivoni, con el mismo número de cuadritos de cerámica atados en alambre, que logran la cualidad de la pintura; Exodo, de Luis Ivorra, con monocidas soldadas y pinturas; las alusiones autobiográficas sobre el proceso artístico de Ramón Feliciano en su instalación sobre madera con tijeras, cuchillos y brochas; On to Greener Pastures, de Denise Santiago Rodríguez, que yuxtapone un código lingüístico sobre la síntesis de formas; la topografía de La Isia del Encanto repleta de bombillas que aluden a su frenesí, de Rogelio Báez.

Hay excelentes trabajos fotográficos: los primeros planos de rostros en tonos saturados y en contraste con arquitecturas o vías urbanas de Rivera Villafane; la serie de Aaron Salabarrias, con muñecos que parodian a los turistas sobre parajes reales; la limpidez poética de niños que Juegan convirtiéndose en "voladores" sobre la playa, de Guillermo Real; y una de las mejores obras por los juegos ficticios de la mirada y el proceso de construcción: "Visitantes/VisitorsBCN". La foto, como señala Weinstein, es un collage manipulado con un campo de profundidad inventado que "retrata un instante de absoluta verosimilitud". Impactan las narrativas visuales sobre la violencia como signos de interrogación de lo local en su interseción con el mundo globalizado y/o con la problemática de género: Nemyr Canals; Christopher Rivera, con su xilografîa Todos contra todos, así es la vida; Carmen OImo, con Chicas: para cortar, y el menú sobre la estética femenina desplegado en Bandeja, por Inés Aponte. La angustia ante las urbes que devoran el mundo isleño natural o su reinvidicación provoca la maqueta de Rabindranat Díaz y la pintura de Javier Martínez.

Gracias a la impecable instalación, la MNA refleja el modo en que el artista puertorriqueño integra, consume o transforma modos de creación contemporánea de cara a su realidad sociopolítica. Uno de los maestros del periódo floreciente del cartel, Antonio Martorell, presenta la instalación en un cuarto de Laberinto letrado que crea una alegoría entre los gigantes de los molinos y los helicópteros de guerra y sus ilusiones bélicas. Hay varias obras de ese arte político -induso comprometido- que provoca desconfianza cuando elude el espacio de la ambigüedad, tan apreciado en la estética contemporánea; pero que sigue produciendose en Puerto Rico de modo inconfundible y ligado a la construcción de identidad. Carlos Irizarry, que secuestro tiempo atrás un avión como performance, hace una retrato digital de un activista político asesinado en medio de la simulación de una pared empapelada con periódico. El video de Papo Colo, There is no place like home, está unido desde sus referencias locales a una corriente global de reaparición de lo político en el arte. Invocando símbolos de los colores de los partidos en la isla, hace un ritual frente al Capitolio y sacrifica un cordero -símbolo nacional- que el espectador ve desangrar. Rafael Trelles explora la retórica del poder religioso unido al discurso guerrero, en una eficaz pintura de un cohete con el Sagrado Corazón de Jesús invertido, y el letrero US Airforce.

En Inflatable Head of Columbus, Miguel Luciano se inspira en un hecho del peor realísmo maágico de la historia boricua sobre el alcalde de una población que gastó millones trayendo una escultura gigante de Colón que nadie armará. Su proyecto, que terminará en la devolución de la obra de imitación al mar, es miímesis de ia realidad nacional y revelación de su incoherencia. En Monopolio, Carlos Aponte incluye cartas de juego con la expresión boricua "la piña está agria", que da título a la obra, pero desenmascara reglas de sobrevivencia en la isla, y un modelo socioeconómico disfuncional común a otros lugares. Filipo C.Tirado Medina recurre a lo burlesco con los bustos de los personajes icónicos del sigto XX como Castro, el Tío Sam, o el Che, desplegados bajo el título Para poder ser yo, tengo que ser otro, que evoca -y desmonta- la famosa línea de Octavio Paz. Entre los pocos videos presentados, dada una extensa muestra de éstos que precedió a la MNA, destaca el performance de Jorge Rito Cordero, que lleva su cruz a ARCO, donde no ha sido invitado. La carga como un Cristo, hasta que, perseguido por los sorprendidos guardias, la desarma, la vuelve un banco y pone fin al peregrinaje que habla de la exclusión de las grandes ferias que hoy definen lo que es o no arte. Si el coleccionísmo fuera más auténtico se dejaría sorprender por una exposición local como MNA, pero la paradoja es que, como en la física cuántica, la avidez de la mirada cambia el comportamiento de lo observado. El deseo es que sea vista sin alcanzar el punto de la distorsión.

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